LA GALERIA DE ARTE
Bella
Delgado dentro de la limusina dejó por un momento su cubata para mirar por la
ventanilla.
!Joderrrrrrrr! Ya estamos llegando. ¡Qué asco!
Juro que mato a mi representante, cómo se le pudo ocurrir enviarme a una
Galería de arte, eso debe de ser como un Museo. Para viejos y frikis llenos de
telarañas como sus coños. ¡Joder! ¿Qué pinto yo en semejante sitio? La próxima vez lo envío a tomar viento antes
que me diga que servirá para limpiar mi imagen. Coñooooo. ¿Estar entre frikis
va a limpiar mi imagen? ¡Y una leche!
-
Señorita Bella Delgado un autógrafo.
-
Sí, sí desde luego ¿cómo te llamas? – preguntó ella.
Qué mierda
de colonia llevará es apestosa y encima con esa cara culo. Uffff.
-
Aquí tienes.
-
Gracias señorita Bella me gustó mucho en…
-
Sí, sí.
-
Señorita Bella, señorita Bella.
-
¿Sí, si tu nombre?
Éste por
lo menos se llamará, como se llamaba… joder. El de Disney, sí macho, el
jorobado ese, ah sí, el “casimodo”. Mira que está contrahecho. ¡Ah allí está el
imbécil de mi representante!
-
Entremos ya o me da algo. Lo malo como un mal polvo mejor rápido - le escupió a su manager.
Qué
entrada más asquerosa ni siquiera una triste alfombra, quién se piensan que soy
yo, yo no soy una arrastrada cualquiera, yo soy una “celebriti”. He ganado Gran
Porno Hermano edición especial 69. Qué desperdicio de maquillaje. Uffff.
Mira esa
vieja chocha toda de negro, parece una cucaracha. No, no, una cucaracha no, que
se matan a polvos y está no los ha probado en su vida, más bien una bruja, eso
una bruja sólo le falta la peca y la escoba.
-
¿Señorita Bella Delgado le gusta nuestra exposición de Edvard
Munch? Nos ha costado mucho tiempo y esfuerzo por no hablar de dinero traerla a
Barcelona – le interrogó la Comisaría de la exposición.
A mí que
tres cojones me importa el “Mun” ése. Y qué cuadros más feos sobre todo éste
que me está enseñando.
Vaya cosa
más horrorosa y encima va y le ponen un marco. Vaya forma de gastar dinero. Mira
que son raros estos arrastrados.
-
Sí sí me gusta mucho. Este muchísimo. ¿Es de un marciano?
¿Verdad? Creo que lo vi en un programa de IV Milenio – comentó Bella.
-
Señorita Delgado no, no es un marciano. Que yo sepa el pintor
no tenía contacto con seres de otros planetas. Pero todo parece indicar que yo
sí estoy teniendo en este momento un contacto en la tercera fase. Discúlpeme
voy a atender a algún ser humano que se encuentre en esta Galería. Buenas
noches.
Vieja
bruja. Vaya tipeja sudaca de mierda la peruana de los huevos. Ya me parecía a
mí que ésta en vez de hablar echa maleficios. Seguro que en su casa come encima
de la tabla de guija. Asco de sitio. Ojalá se acabe pronto, pensó.
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Uffff. Qué
mal he dormido. Cuántas pesadillas. Claro tanta mierda de cuadro. Arggg qué mal
gusto de boca. Cómo puede haber tanta gente fea junta y encima sin tunearse.
Joder me ha venido una arcada. ¿Estaré jodida? Vaya mierda. Ufff si se me va la
cabeza. Pero ayer no bebí, bueno, bebí pero no tanto para estar mareada. Tenía
que privar sino cómo aguantaba semejante “zombidez”. Mis zapatillas, coño donde
está la otra jodida zapatilla. Y mi albornoz. Ah sí, está a los pies de la
cama. Qué frío más intenso.
-
Ta,ta,ta,ta,ta. (Le castañetean los dientes)
-
Shaaaa, shaaaa. (Arrastra los pies)
Jodeeeeer.
Me duele todo el cuerpo. La puta calefacción de la puta Galería de los cojones.
Ya le dije a mi representante que esa calefacción me agrietaba los labios vete
a saber que más me ha agrietado. Nunca más pisaré una galería de ésas. Qué la
gente tiene que cambiar la imagen que tienen de mí, lavar mi imagen, pero si lo
que había allí era todo un montón de basura. Ufff estoy sudando no me debo
alterar tanto. Qué mal gusto de boca, voy a lavarme los dientes y seguro que me
animo al ver mi último blanqueamiento. No tengo dientes tengo perlas. Qué sonrisa.
Todo el mundo me
lo dice. Y el idiota de mi representante
le voy a dar la patada, ya hace tiempo que hace estupideces y yo no tengo el
chichi para farolillos.
-
Pissssssssssss.
Oh que a
gusto me he quedado. Vaya meada. Ahora la gotita, la gotita como decía la
imbécil de la chacha que me cuidaba de pequeña, cómo se llamaba Herminia,
Casilda, qué más da, ya debe de estar muerta y requeté muerta criando malvas
eso sí, sin malas hierbas, que a ella le gustaba tenerlo todo limpio. Juas,
juas, juas.
¡Quéeeee!,
¿qué me ha ocurrido? ¿qué les pasa a mis manos, mis manos no son mis manos!
¿qué son esas venas hinchadas y esas asquerosas manchas? ¿Y esa piel no es mi
piel? ¿Queeeé me pasaaaaa!!!! ¡Ni mis anillos parecen míos en esos dedos tan
huesudos! ¡Puta bebida! ¡Putas pastilla! No, no ayer no tomé pastillas. Entonces…
-
Tac, tac, tac. - su corazón bombeaba cada vez más rápido.
-
¡Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaah!
- gritó Bella quedándose casi sin voz al
mirarse al espejo.
¡Qué es lo
que veo! ¡No soy yo! ¡Qué es esto! ¡Esa imagen no soy yo! ¡Una puta vieja arrugada con el cuello de
tortuga! ¡Dios mioooooo! ¡Pero son mis anillos! ¡No, no, no puedo ser yo, no,
no, no puedo ser yo! ¡Son mis anillos! !Mis anillos! ¿Y mis perlas?, ¿dónde
están mis dientes? ¡Mi peloooo! ¿Y mi pelo? ¡Socorrooooooo! ¡Dios mioooooo! ¡No
soy yooooo! ¡No soy yooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo!
-Tac, tac, tac… Tac, tac, tac.
- Tac, tac… tac,tac.
- Tac.
NOTA: El autor no se hace
responsable del lenguaje soez de la protagonista de este pequeño relato.
OTRA NOTA: Nunca subestimes el
poder de una mujer vestida de negro.